Es el proceso por el cual los catecúmenos como fieles se
preparan para la pascua, la liturgia cuaresmal para que se viva la pascua, son
cuarenta días que abarca desde el miércoles de Ceniza y culmina el Jueves Santo
en la misa de la última cena.
Durante este tiempo cuaresmal se realiza penitencia por lo
que es frecuente ofrecer al señor sacrificios para pedir la gracia de la conversión
personal como para pedir la voluntad para poder cooperar con esa gracia.
“Cuaresma es un tiempo de intensa oración, ayuno y atención
a los necesitados. Es una oportunidad para que los cristianos se preparen para
la Pascua mediante un serio discernimiento acerca de su vida, con especial
atención a la palabra de Dios que ilumina el diario vivir de todos los
creyentes.”
San Juan Pablo II
“Cuando hacemos penitencia durante la Cuaresma, imitamos a
Jesús, primero, y luego fortalecemos nuestra voluntad para poder negarnos
cuando aparezca una tentación. La penitencia ofrece dos ventajas. Hablo de la
penitencia real, no el dejar de comer cosas dulces, por supuesto. Si dejas de
lado algo que realmente te cuesta, y no me refiero al dinero, sino algo
interior; al final de la Cuaresma, vas a haber ganado fortaleza, una mayor
fuerza de voluntad para dejar de lado cosas grandes.”
Madre Angélica
“El dolor y el sufrimiento te visitan, pero recuerda que el
dolor, la tristeza, el sufrimiento no son más que un beso de Jesús, un signo de
que te le has acercado tanto que puede besarte.”
Santa Madre Teresa de Calcuta
“Que María, nuestra guía en el camino de la Cuaresma, nos
lleve a un conocimiento más profundo de Cristo muerto y Resucitado, nos ayude
en el combate spiritual contra el pecado y nos sostenga en la oración que
rezamos con convicción Conviértenos a ti, o Dios, nuestra salvación’”
Papa Benedicto XVI